Las tarjetas de crédito pueden ser a primera vista una solución a nuestra falta de dinero, pero cuando vamos a adquirir una o si ya la tenemos, hay varias cositas que debemos tener muy presentes.
La tarjeta o dinero plástico no es una extensión de tu salario, los bancos dan diferentes cupos dependiendo del cliente. Si la tuya, por ejemplo, tiene un cupo muy alto, no quiere decir que por eso debas llenarlo hasta el tope. De hecho ni aunque tuvieras una con el cupo mínimo deberías usarla hasta agotarlo.
Por eso en Edmond queremos hablar sobre cómo usarlas bien, para que a final de mes no estés colgado pagando cosas con las que no contabas.
¿Qué debo saber?
No tener más de las que puedas pagar.
Lo mejor sería tener sólo una, pero día a día los bancos nos muestran nuevas tarjetas con miles de beneficios que nos hacen pensar en tener otra. Hay instituciones que inclusive te la llevan a tu casa marcada con tu nombre y lista para usar.
Cuando esto te pase es mejor devolver la tarjeta; tener muchas solo incrementará tus ganas de gastar el dinero y al final te verás en apuros tratando de pagar tantas cuotas.
Y si ves que cada mes el saldo a pagar crece, deja de usarla por un tiempo o déjalas en casa cuando sales.
Todo lo que compres lo tienes que pagar.
Hay veces que porque no tenemos la consciencia del dinero en efectivo, pensamos que el dinero de la tarjeta es infinito y que podemos comprar y comprar con tan sólo pasar el plástico por el datafono. Una mentalidad muy equivocada, ya que cada compra que hagas, pequeña o grande, deberás pagarla.
Existe aquello de las cuotas para diferir las compras, pero esto no es muy recomendable porque tardarás mucho en pagar las cosas. Lo mejor es comprar solo lo que puedas pagar el mes inmediato.
¿Diferir a cuotas o pagar en una sola?
Todo depende de lo que vayas a comprar. La tarjeta debe ser utilizada exclusivamente para cosas que hayas presupuestado o sean muy necesarias.
Supongamos que quieres comprar un televisor, pero se sale de tu capacidad mensual, entonces ahí puedes diferirlo a cuotas e incluir el pago de ellas en tu presupuesto por los meses que estarás pagándolo.
Pero antes de hacerlo debes evaluar bien el número que pondrás, de tal forma que no se salga de tu presupuesto mensual ni que te demores un año pagando.
Agendar el pago.
Una buena táctica para que no olvidemos pagar la tarjeta de crédito es agendarlo con el resto de los servicios que tenemos como lo son el agua, la luz, el internet, etc. Y págala apenas llegue a tu casa. Así estarás tranquilo que no pasarás por alto esa labor.
Pagar lo más que puedas.
En las tarjetas nos ofrecen la posibilidad de pagar un mínimo mensual hasta completar el saldo. Pero no es una opción muy inteligente ni mucho menos conveniente, ya que entre menos pagues más serán los intereses al final y más te demorarás en salir de las deudas.
Siempre paga más que el mínimo, y si es posible paga el monto total del extracto cada mes.
Guardar los recibos de las tarjetas.
Para que no pierdas el control de lo que has gastado con la tarjeta y te lleves sorpresas al final del mes, te recomendamos recolectar todos los recibos de las compras que hayas realizado con la tarjeta y guardarlos en un mismo lugar, de tal forma que sepas exactamente donde están y puedas planear mientras haces tu presupuesto del mes en como pagar cada cosa.
Otra forma de llevar el control es descargar el extracto online si tu banco te lo permite.
El mejor momento para usarla.
El momento más apropiado es apenas la tarjeta hace corte, ya que el tiempo entre la compra y el pago será mayor y te permitirá planificarlo con tiempo.
Tips:
- Busca las tarjetas con menor tasa de intereses y antes de hacer una compra, y trata de encuentras ofertas o promociones sin intereses si es que quieres hacerlo en varias cuotas.
- Antes que acudir a ellas, lo mejor es planear la compra y ahorrar primero para comprar después en lugar de cargar todo en la tarjeta.
- Úsalas cuando se trate de algo que realmente necesitas o si se trata de reservas de hotel o adelanto por la contratación de algún servicio.
Esperamos que estos consejos te ayuden a manejar tus tarjetas de manera inteligente y consciente, así evitas quedarte pegado a deudas que por lo general son evitables.