DIAGNOSTICO DOBLE: ABUSO DE SUSTANCIAS Y ENFERMEDAD MENTAL (ULTIMA PARTE)


Apoyo y Cuidado para el Resto de la Familia
Aceptar la adicción de un familiar que sufre una enfermedad mental no es nada fácil. Por algún tiempo, esto puede parecer demasiado doloroso y desconcertante para encararlo. La familia puede estar terriblemente molesta con la persona por ser torpe y débil de carácter como para agregar el problema de abuso de sustancias a su ya trastornada vida. El enojo y el rechazo no ayudan y hasta podrían retrasar la manera
racional de luchar con la situación. Los padres y hermanos se pueden sentir dolidos porque la persona enferma le echa la culpa a otros de sus problemas y destruye su confianza cuando roba y miente y, en general, crea un caos en el hogar. En la familia, podría prevalecer un alto grado de miedo e incertidumbre a medida que el comportamiento se vuelve más irracional y aumentan las amenazas de violencia.
En primer lugar, es importante darse cuenta de que el abuso de sustancias es una enfermedad. La persona adicta no tiene el poder de controlar este problema sin ayuda de la misma manera que no puede controlar su enfermedad mental. Si se ve al problema como una enfermedad, se podría reducir la furia y la culpa. Los familiares podrían aprender a darse cuenta de que los comportamientos negativos no son algo que ellos porvocaron o pudieron evitar. Aceptar que un ser querido consume drogas o alcohol toma tiempo y es mejor si la familia se une, evitan echarse la culpa, crean un de acción y se apoyan unos a los otros.
importante buscar el apoyo de otras familias que se enfrenten a problemas similares. Este grupo de familias afiliadas a NAMI, se podría beneficiar de algunas reuniones independientes para encontrar el mejor apoyo proveniente de personas con el mismo problema. Si lo desean, las familias pueden contactar los grupos Al-Anon (AA) y/o Narcóticos Anónimos (NA). Estos grupos de apoyo han sido sumamente
beneficiosos para muchas familias. Por último, los familiares se deben dar cuenta de que no pueden detener la farmacodependencia de su ser querido. Lo que sí pueden hacer es evitar encubrirla o facilitarle que lo siga negando. La familia puede llegar a conocer diferentes opciones para el problema, pero debe aceptar que mucho está fuera de su control. Con mucho esfuerzo disminuirán algunas de las peores emociones, la familia se sentirá más serena y se darán cuenta de que la vida sigue valiendo la pena.

Lectura Adicional
Brown, V.B., Ridgely, M.S., Pepper, B., Levine, I.S. & Ryglewicz (1989) "The

Dual Crisis: Mental Illness and Substance Abuse," American Psychologist, 44, 565-560.
Evans, K. & Sullivan, J.M. (1990) "Dual Diagnosis: Counseling the Mentally Ill
Substance Abuser," New York: Guilford Press.
Minkoff, K. & Drake, R. (Eds.) (1991) "Dual Diagnosis of Major Mental illness and
Substance Disorder," New Directions for Mental Health Services No. 50, Jossey Bass:
San Francisco.
Sciacca, K. (1987) "Alcohol/Substance Abuse Programs at New York State
Psychiatric Center Develop and Expand," (Mimeo). Envie una carta al autor para
obtener esta disertación y publicaciones conexas a: Harlem Valley Psychiatric Center,
299 Riverside Drive, New York, NY 10025.
Sciacca, K. (1987) "New Initiative in the Treatment of the Chronic Patient with
Alcohol/Substance Abuse Use Problems," Tie-Lines, 3, 5-6.
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