DIAGNOSTICO DOBLE: ABUSO DE SUSTANCIAS Y ENFERMEDAD MENTAL ( TERCERA PARTE)
Hay que Reconocer el Problema
Como mencionamos anteriormente, muchas familias no se dan cuenta que el familiar que sufre una enfermedad mental también tiene un problema de abuso de sustancias. Esto no nos sorprende porque muchos de los cambios en el comportamiento por los que se sospecha que hay un problema con drogas, ya existen en una persona con una enfermedad mental. Por lo tanto, los comportamientos rebeldes pendencieros o de distracción pueden ser pistas menos confiables en este grupo. Sin embargo, si la familia observa algunos de los siguientes comportamientos, deben ponerse alerta:
• De repente tiene problemas de dinero
• Aparición de nuevos amigos
• Objetos de valor que desaparecen de la casa
• Artículos relacionados con las drogas en la casa
• Período largos en el baño
• Pupilas dilatadas, mirada "en las nubes" o como si estuviese hipnotizado
• Lastimaduras en los brazos que dan señal a posibles pinchazos de agujas
Por supuesto que hay personas que reaccionan fuertemente a las drogas y al alcohol y su comportamiento caótico no deja duda que las consumen.
Como Resolver el Problema
Para resolver el problema es posible que se tenga que confrontar a la persona, pero lo mejor es no acusarlo inmediata y directamente de consumir drogas porque lo más probable es que lo niegue. A menos que uno tenga evidencia irrefutable, la persona se debe considerar inocente. A lo que sí podemos oponernos es a su
comportamiento, sea o no sea causado por las drogas ya que están interfiriendo con la vida familiar.
Estos son algunos ejemplos de los comportamientos inaceptables: apatía, irritabilidad, falta de higiene personal, agresividad, buscar peleas, etc. Dado que el problema de consumo de drogas es muy serio y complicado, se debe tratar de resolver de una manera deliberada pero con cuidado. Lo mejor es no confrontar a la persona cuando parezca que está bajo los efectos de éstas o del alcohol, ni cuando la familia se siente muy molesta y afectada por la situación. Evite hacer amenazas directas como llamar a la policía, amenazar con hospitalizarlo o excluirlo de la vida familiar a menos que en verdad esté dispuesto a hacerlo. Existe el riesgo de que usted diga cosas cuando se siente presionado por la situación que en verdad quisiera no haberlas dicho. Es muy importante que la persona sepa su posición referente al caso y que en verdad
va a cumplir lo que dice.
La Creación de un Plan de Acción
Sabemos que la situación va a ser difícil, por lo que le sugerimos que escoja un momento en que las cosas estén relativamente en calma para decidir lo que va a hacer. Pida la participación de todos los familiares que le sea posible y acuerden seguir un plan. Las pautas siguientes le ayudarán a hacerlo:
1. Asegúrese de que toda la familia esté de acuerdo en cuál es el problema. ¿Qué es exactamente lo que han observado y tienen que resolver? ¿Es un tipo de comportamiento cuya causa posible es la droga o hay evidencia clara de consumo de drogas? ¿Cuál es la evidencia?
2. Genere varias soluciones posible con el objetivo de llevar a cabo las que todos están de acuerdo en que serían las mejores. Por supuesto que en A continuación presentamos una lista de lo que la familia puede tomar en consideración:
• Comunique sus preocupaciones al psiquiatra o terapeuta del familiar enfermo.
• Comunique al familiar enfermo las observaciones que ha hecho y solicite que haga cambios específicos en su comportamiento.
• Planee varias maneras de reducir el acceso al dinero que posiblemente se esté gastando en drogas.
• Haga todo lo posible por reducir el contacto con grupos sociales que consumen drogas.
• Muestre a la persona evidencia clara de que está consumiendo drogas y sugiera un plan de tratamiento.
3. Lleguen a un acuerdo sobre qué plan deberán intentar primero.
4. Establezca pasos específicos para llevar a cabo el plan. Defina el papel que jugará cada integrante de la familia en el mismo. Si se decide que lo mejor es enfrentar a la persona directamente sobre su consumo de drogas, esté preparado para ofrecerle evidencia de esto.
Si decide enfrentarse a la persona, diga calmadamente que usted cree que está consumiendo droga, muéstrele la evidencia y sigiérale ideas para cortarlo. No discuta. Tenga en mente un plan definido que incluya el contacto con un centro de tratamiento, números telefónicos, etc., para que pueda actuar inmediatamente si él o ella está de acuerdo en someterse a tratamientos. Es muy importante evitar los tonos moralistas sobre el consumo de drogas, ya que es mejor enfocarse en las consecuencias de lo que ha observado y que afectan a la persona y a su familia.
Si la familia decide que el problema es serio y no es muy probable que la persona cumpla con lo que se le pide, se deben tomar en consideración implementar consecuencias negativas si la persona no cumple con lo acordado. Esto se debe hacer cuidadosamente ya que no es fácil aplicar consecuencias negativas para adultos que se puedan cumplir, y como se dijo anteriormente, no es bueno amenazar si no se tiene
la intención de cumplir las amenazas. En el caso de los comportamientos que generalmente aparecen con el consumo de drogas, se le debe pedir a la persona que corrija la situación, o se le retirarán los privilegios de los que goza. Cuando el problema es tan serio que los demás familiares corren peligro, se debe advertir a la persona que si sigue así, se tendrá que ir. Si esto sucede, la familia debe cumplirlo. Esto funciona
mejor si se hacen los trámites con anterioridad para algún tipo de vivienda y que no sea la calle la única opción de la persona. Con frecuencia las familias se preguntan si deben exigir una abstinencia absoluta. Aunque las autoridades en la materia señala que la abstinencia es la mejor opción, algunas familias pueden decidir que si toleran el consumo ocasional o acceden a llegar a un acuerdo de disminuir el consumo pueden
obtener una colaboración razonable por parte de la persona ya que si se le pide abstinencia total, la persona podría negar la situación y se rehusará a seguir hablando del tema. El consumo recreativo de drogas, alcohol y medicamentos controlados puede tener serios efectos interactivos. Los pacientes y sus familias deben estar bien enterados de esta posibilidad.
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